martes, 16 de abril de 2019

Volvé.

Volvé. Cuando quieras, como quieras, inventa cualquier razón, cualquier excusa o justificación.
Volvé, al menos un rato, con eso me conformo. Yo voy a fingir creerte, vos decime que estuviste ocupado, que los días allá donde estás son años, que nunca dejaste de pensar en mí. Curá todas estas heridas con un abrazo, no importa el momento, yo te voy a recibir, vos decime que todo este tiempo estuviste deseando el encuentro.
Decime que allá estás feliz, pero que no podes tolerar el frío que siento sin vos y que te escapaste un ratito para darme fuerzas, decime que sentís el dolor de mi corazón, pero que estás en cada latido, por favor, jurame que no te fuiste, que si sonreís sonrío con vos. No te preocupes por la hora, yo voy a estar despierta, mirando fijamente a esa puerta que nunca más te vio pasar. No necesito que me expliques como hiciste, decí lo que quieras y yo voy a jugar a comprarte cualquier mentira.
Volvé, un segundo me alcanza y me sobra, dejame respirarte otra vez. Es que desde el día en el que me empezaste a faltar, todo lo demás se redujo a nada, o a todo lo que yo daría sin pensarlo dos veces, sólo para volver a verte, o por verte volver.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario