lunes, 17 de junio de 2019

Lo que nunca te diría...

Podría pedirte perdón por, a veces, volverte un nudo en la garganta que no se va hasta que me demostrás amor. Podría, también, librarme de culpas, y decir que la tiene el ex que me traicionó con todas las minas que pudo, como si su intención fuera batir un record guiness de ser mala persona, o mi incapacidad de sentirme suficiente si no me lo recuerdan constantemente, o mi falta de amor propio, o las chicas que veo en instagram y son mejores que yo. 
Podría, también, hacerme cargo, pero no pedir perdón. No elegí necesitar que estés. Sólo que ya sé bien lo que son las presencias ausentes. Cargué muchas a mis espaldas, y no quiero eso para mí. Entonces ruego, sin decirte nada, (nunca te digo nada) , que me expreses que me querés. No importa si un poco o un montón. Rezo escuchar que me querés para cuando me siento reemplazable. Para cuando se me olvida que a mi también me pueden querer. Pido que lo susurres hasta que el nudo se desate porque, a veces, cuando pasa el tiempo y no lo escucho, mi corazón se intranquiliza, y sólo se calma con alguna palabra dulce que me recuerde que todo sigue igual. Y que el resto era mi imaginación en forma de dolor físico, jugándome malas pasadas.
Podría pedirte perdón por, a veces, volverte un nudo en la garganta que no se va hasta que me demostrás amor. No sé cómo sucede, todavía no le encontré una causa que lo origine, y no tengo forma de exterminarlo si no es con tu ayuda, aunque jamás la pido para no contagiarte mi dolor.
Y si pudiera, elegiría no sentirme así, confiar en que tus sentimientos permanecen intactos, y en que las de instagram no van a hacerte cambiar de opinión. Pero no te voy a pedir perdón, porque, aunque sea agotador ser espectador y percibirme algo apagada de vez en cuando, no sabés lo desgastante que es estar de la vereda de enfrente, y no poder decirte nada. Nunca te pediría que apacigües este infierno. Jamás te cargaría con un peso que no es tuyo, incluso si no sé a quién atribuírselo. Puede que a mí, puede que a mi ex, o puede que a nadie. O a cualquiera. Excepto a vos. No es de tu amor sano de dónde surgieron mis miedos.

martes, 4 de junio de 2019

¿Qué hubiera pasado si...?

¿Qué hubiera pasado sí? 
Sos el qué hubiera pasado sí con el que no me quiero quedar. Entonces compro los pasajes, y voy más allá de lo imaginado, y hago cosas que jamás creí hacer por nadie antes, no sólo por vos, sino por mi. Principalmente por mi. Jamás creí hacer algo así por mi. Nunca mis sentimientos me estuvieron tan agradecidos.
Y podría suceder que me de cuenta que era una ilusión de la cual despierte, y ya no esté ni tan enamorada, ni tan segura, y la gente vuelva a ser gente, y no personas a las que comparo con vos y siempre salen perdiendo. Te voy a bajar del pedestal en el que te puse hace tiempo, y entonces voy a saber a ciencia cierta qué hubiera pasado si: No hubiera sido lo increíble que creía. Ya no vas a ser el nombre que constantemente está en la punta de mi lengua como asignatura pendiente y no me voy a arrepentir de haberme arriesgado, porque por fin voy a saber bien lo que dejo atrás.
También podría suceder, cómo la contra cara de la misma moneda, que mis sentimientos todo este tiempo hayan tenido razón. Que cuando digo que sos el único que me sienta bien, no esté confundida. Que comprenda de una vez y para siempre que te quiero al lado mío, ya sin tanto capricho, sino con mucha convicción. Que desde que te conocí haya estado en lo correcto, y que incluso vuelva todavía más enamorada que antes, cuando creía que la cercanía podía destruir el ideal tuyo que la distancia había construido, cuando pensaba qué tal vez me confundía queriéndote con locura casi sin conocerte. 
Sé que va a pasar una de esas dos cosas, porque en este amor no hay puntos medios. O te dejo de querer o confirmo lo que siento. Cualquiera de las dos cosas que pase, me va a hacer sonreír. Va a terminar con la duda. Y la duda es peligrosa porque o terminas vos con ella, o termina ella con vos. Haciendo que tu vida entera tenga el sabor amargo que te deja el no haberte arriesgado al menos a intentar.
Pero si es la segunda, como yo creo... Si me doy cuenta de que todavía sos más valioso de cerca ¿Qué va a pasar? Supongo yo, aunque todavía es muy pronto para decirlo, que por la gente excepcional hay que hacer excepciones. Supongo yo, que si la ilusión y las expectativas se transforman en un amor sincero y real, el viaje va a ser de ida.
Incluso aunque vuelva. 
Puede entonces, que simplificando las dos posibilidades todavía más, viaje a buscar el corazón que se quedó allá desde que te conocí y a traerlo conmigo, o viaje solamente a saludarlo, y a confirmar que no está loco. Está en su lugar. Y entonces lo deje al lado tuyo hasta que mi cuerpo pueda ir a acompañarlo. Porque voy a entender que por este amor, quiero de verdad poner el cuerpo.